Marisol Vindiola

Marisol Vindiola, una mujer siempre realizada, nunca satisfecha

Por: Sandra Luz Galaz / Fotos: Cayupe Eclipsi.

Este espacio está dedicado a compartir experiencias de éxito y a presentar a personas que inspiran. Hoy toca el turno a Marisol Vindiola, una mujer de origen sonorense que, con alegría y corazón, realiza cosas extraordinarias desde hace algunos años en Arizona.  

Su sonrisa y éxito son fuente de aliento para quienes buscan abrirse un espacio, es estado que es todo energía. En esta edición nos habla de sus orígenes, de lo que la nutre como mujer, lo que le apasiona -y como sucede con la gente con chispa-, sin proponérselo, es por sí sola un listado de tips de cómo vivir y aprovechar la vida.

Su rostro enmarcado con una sonrisa, nos anima a una buena charla pero rápida, ágil, para estar a tono, porque el ritmo en su voz y las ideas que fluyen en su cabeza nos demuestran que así es su vida: acelere total desde que inicia el día.

SE AUTODESCRIBE COMO MULTITAREA

“Me meto en cada cosa y me pregunto ¿por qué? ¿para qué? pero al final del día, trae muchas satisfacciones el ver los resultados y quiero limitarme, pero no, mejor aprovecho cada minuto, cada oportunidad…”

De mente creativa desde siempre, comenta que durante su infancia en Bacadehuachi, Sonora, se propuso estudiar para salir adelante y apoyar a su familia y, con actitud de empuje, ha aprovechado cada oportunidad que se le presenta, de tal forma que, llegó a Estados Unidos como estudiante becada y ahora es una de las mujeres más influyentes en el estado de Arizona y hay quienes la consideran, una de las personas hispanas más inspiradoras de Estados Unidos.

“Mi actitud me ha abierto puertas, de un proyecto paso a otro…. Tiendo a ser perfeccionista, me gustan las cosas muy bien hechas y meterme en proyectos que van a ser, o los voy a hacer exitosos,  sí o sí, o mejor no le entro… Saben que así trabajo y como soy hiperactiva, trato de calmarme y ser estratégica con mi tiempo…”

En la plática identificamos cinco facetas en las que Marisol se desenvuelve con su propio toque.

FAMILIA

Es madre de dos adolescentes y -aunque como la mayoría de las mujeres sufre cuando tiene que dejarlos por motivos de trabajo-, suple sus ausencias con tiempo de calidad. Los acompaña en sus estudios, en sus actividades deportivas y culturales y, con ellos aplica la filosofía que a ella misma le recomendaron sus mentores: “fíjate una meta, enfócate y no descanses hasta que cumplas tus objetivos”.

¡Todos los días les dice que está orgullosa de ellos, que son valiosos para que tengan en la mente cosas grandes!

“Trato de ser la mejor mamá posible para mis hijos… Es muy importante que sepan que aquí estoy y cuando quieran o necesiten también aquí estoy. Aprovecho lo más posible del tiempo que tengo con ellos”.

TRABAJO

Se desempeña desde hace algunos años como directora de Iniciativa México en “Vamos a Tucson”, Una organización que trabaja para atraer visitantes a esta ciudad y el sur de Arizona, al tiempo que promueve eventos, proyectos y talentos de gente que le da vida a esta zona.

“Como anillo al dedo me queda este trabajo, yo vivo el turismo todo el tiempo, me gusta conocer formas de vida, lugares y no para juzgar, sino para entender por qué viven así. Y coincide con uno de los propósitos de mi vida: dar a conocer a los talentos locales, panaderos, chef, gente que es muy importante porque te comparten su talento, su vida, su arte…”

HOBBIE

Independientemente de su trabajo, el viajar es para Marisol uno de sus mayores placeres y, a pesar del sacrificio que implica el dejar a sus hijos, considera que vale la pena porque descansa y es su fuente de energía.

“Me gusta viajar sola, conozco gente, sus puntos de vista, como viven… Viajo y me parte el corazón dejar a mis hijos, pero me encanta conocer lugares y personas, eso es lo que me da fuerza y creatividad para seguir armando proyectos. Valen la pena los esfuerzos, pero como mamá, tienes el corazón partido”.

COMPROMISO SOCIAL

Siempre con una sonrisa nos comparte recuerdos de su infancia, de su pueblo, pero al hablar de su familia, su rostro se ilumina aún más y destaca que, su primera y más grande amiga es su hermana, pero no la única…

“Soy muy amiguera, me gusta apoyar a mis amigos en sus eventos, artistas, escritores,” nos platica Marisol, y en efecto, esa naturaleza la ha llevado a convertirse en una promotora incansable del crecimiento humano y del emprendimiento.

“Mi enfoque ahorita es estar con mujeres, apoyarlas, que salgan adelante, ayudarlas a buscar recursos para que sigan. Si veo a una muchacha con potencial, trato de interconectarla con otros grupos y lo hago nada más por apoyar, de corazón”.

Su idea es muy clara: nunca competir, porque nadie hace cosas iguales, mejor apoyar para que cada quien luzca en lo que hace.

“Tengo un lema que me encanta: los miedos solo están en tu mente y si los dejas ir, cosas muy grandes pueden suceder en tu vida. Así es que no tengas miedo a que no entienden tu inglés, a que no te acepten en la escuela, a no tener dinero… siempre se puede encontrar cómo seguir”, destacó Marisol Vindiola.

SU SUSTENTO

Pero la energía desbordante de Marisol tiene un soporte: el yoga. A través de la meditación y ejercicios de respiración, se enfoca y, mientras realiza trapping se inspira.

“Desde niña siempre he sido muy curiosa, muy aventurera y trato de poner una barrera entre lo negativo y lo positivo en la vida. Me junto con gente que me hace reír, trato de conservar mi niña interior y en eso me ayuda el trapecio. Siempre recuerdo cuando de niña me colgaba en el árbol de la casa de mi abuela. Eso es mi terapia. trato de hacer cosas que me hacen feliz el corazón”.

Todos los días, en el trayecto de casa a la oficina se acompaña de su podcast preferido, “cábala” y de ahí toma los principios que rigen su vida: ser buena persona, recibir, pero antes dar.

El lugar que ha elegido para vivir y que adora es Tucson, por mucho, porque es donde crecen sus hijos, por tanta historia en esta tierra, por su gente “buena onda y open mind” por la actividad cultural y gastronómica tan diversa, llena de olores y sabores, pero definitivamente acepta que ¡va por más!

Y de hecho con esta frase se despide de la entrevista con Sun Magazine y se pone a las órdenes de nuestros lectores.

“Soy una mujer siempre realizada, nunca satisfecha. Siempre hay un proyecto más… Se puede dar más, mejorar, hay mucho por hacer; yo no quedo satisfecha nunca, siempre busco qué sigue, qué más”, así es Marisol Vindiola, una mujer que sabe ser buena amiga, que disfruta la vida, que trabaja a tope, en síntesis una mujer multitasking.

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