seguro de vida

Contrate un seguro de vida si no lo tiene, hombre precavido vale por dos

Por: Yosin Barreras

A propósito de la muerte inesperada que en tiempos de pandemia ha estado más activa que nunca por todo el mundo, es importante buscar la manera de asegurar y proteger el futuro de nuestra familia ante un evento inesperado, sea el fallecimiento o la invalidez de por vida.

Contar con una póliza de seguro que brinde tranquilidad y protección es  vital para nuestras familias, pues más allá de una cobertura financiera de accidentes, implica una fuente sólida monetaria para solventar sucesos inesperados, tanto para el asegurado como para sus familiares.

Entre los grandes beneficios que puede ofrecer un seguro de vida destacan:

-Garantizar nuestra tranquilidad en el futuro. 

-Cubrir deudas del asegurado: impuestos, sucesorios, gastos funerarios. 

-Garantizar nuestro futuro y el de nuestros hijos en: educación o estudios académicos. 

-Cubrir gastos vitales como: hipoteca o alquiler, alimentación, vestimenta, entre otros.

La reacción más común ante la mención o el ofrecimiento que nos hacen de un seguro de vida es generalmente de rechazo o de aplazamiento y es que en efecto, nadie siente que es hora de morir y las excusas que damos parecen hasta infantiles, señala en una publicación el Instituto de Información de Seguros (iii, sus siglas en inglés): 

“No tengo planes de morirme todavía”, “soy joven y tengo buena salud”, “mi cónyuge podrá hacerse cargo de los chicos”, “mis padres pueden ayudar” -es un poco cruel pero bastante común también-, “nadie se va a hacer rico a cuenta mía, ni va a venir otra persona a disfrutar los beneficios de mi muerte…”.

Los expertos en iii.org lo señalan consideran que todas estas razones son producto del desconocimiento de la verdadera razón del seguro de vida o del valor de éste. Al contrario de la mayoría de los seguros que ayudan a su propietario a recuperarse de un evento que le afecte directamente su economía, el seguro de vida es para beneficio no del dueño del seguro, sino de sus seres queridos. 

“El seguro de vida es simplemente eso, una protección económica para los seres queridos y debe considerarse prácticamente sólo cuando hay una necesidad de cuidar de la familia o de los compromisos que se han contraído. Básicamente el uso y razón de un seguro de vida es sustituir en el seno familiar el producto o las facilidades económicas que usted aporta, como su sueldo, su trabajo, sus cuidados, entre otros”, señala la organización.

Pero aún, señalan, si nadie depende de usted, es posible que tenga interés en dejar aquello por lo que tanto ha trabajado a alguien querido o a una organización que en su nombre pueda hacer buen uso de los recursos. 

“Por eso, muchas personas aprovechan los beneficios de un seguro de vida para crear una herencia. Y en muchos casos, hasta para poner en manos de sus herederos los medios para proteger otros legados igualmente valiosos”.

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