Yoga facial y sus beneficios

Por: Sun Magazine

El yoga es una disciplina milenaria que existe alrededor del mundo y que en los últimos años ha tomado mucha popularidad gracias a los videos que circulan en aplicaciones y redes sociales. 

¿Sabías que existe un tipo de yoga enfocado en el cuidado del rostro y que tiene grandes beneficios, como eliminar las arrugas, tonificar el rostro por solo mencionar algunas?. 

El yoga facial tiene su origen en Asia con la profesora Fumiko Takatsu, quién a sus 30 años sufrió un terrible accidente de auto el cuál le cambió la vida y el rostro.

Después del accidente la piel y músculos de su rostro quedaron con secuelas en cuanto a simetría y movimiento. Pero ella decidió cambiar eso y hacer todo lo posible en sus manos para mejorar su salud y apariencia.

Se dijo: «si puedo entrenar los músculos de mi cuerpo, debería hacer lo mismo con los músculos de mi cara».

La práctica del yoga facial trabaja zonas del rostro como, frente, cuero cabelludo, pómulos, párpados, mandíbula, área nasolabial, cuello, la famosa «papada», cervicales y escote.

Viendo los beneficios inmediatamente y otros en corto plazo de días, semanas y meses; después de algunas sesiones y al combinarlas con aceites o sueros de calidad.

CONSTANCIA Y GANAS SON INDISPENSABLES

Se recomienda también para favorecer el drenaje linfático, evitar bruxismo, dolores de cabeza, migraña, mejorar la respiración, el flujo sanguíneo y sacar el estrés. 

Relaja los músculos y zona de cervicales, cuello, hombros y mandíbula, además mejora la postura.

Sino dormiste bien o despertaste adolorido por mala posición, éste será de gran ayuda para aliviar la tensión muscular.

Los beneficios más atractivos sin los estéticos, entre ellos la eliminación de arrugas, disminución de ojeras, mejorar el drenaje linfático (este desinflama el rostro al levantarse) tonifica el rostro, reduce la tan odiada papada, afina la nariz, levanta pómulos y párpados.

Se recomienda para ver sus efectos a corto plazo, realizar un una rutina de 10-15 minutos por el día y la noche todos los días. Y como mínimo 3-4 veces a la semana de 15-20 min. Los masajes y ejercicios deben realizarse con hidratación previa, ya sea un aceite, suero o crema, para ayudar a qué los dedos o herramientas deslicen sin esfuerzo en nuestro rostro.

Una rutina de yoga facial también favorece la absorción de los productos y se logra un mayor beneficio. Podemos apoyarnos con herramientas hechas de piedras naturales como la gua sha y el rodillo de jade. Sino cuentas con algunas de estas, tranquila ¡tus manos harán la magia!

Recuerda realizar los ejercicios con frecuencia, regálate unos minutos diarios y agradece a tus manos este momento y forma de auto cuidado. 

Y me encantará verles en mi próxima clase de yoga facial x Zoom. Vamos a lucir una piel hermosa y más joven! Pendientes de la fecha.

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