Algarabía de fin de año

Por: Ana Betancourt

 ¡Sí! A punto de culminar un año en el que si bien la actual pandemia nos ha hecho pasar por momentos familiares difíciles, también nos ha enseñado a  adaptarnos a vivir con ella y reanudar en la medida de lo posible nuestras actividades normales.

La llegada del fin de año nos pone en posición de reflexionar sobre lo vivido en los últimos 365 días y nos motiva a renovarnos o a realizar cambios que sabemos necesitamos e incluso nos atrevemos a escribir nuestra lista de propósitos para el año nuevo y aunque en la mayoría de los casos vamos dejándonos llevar por la misma rutina y al transcurrir los primeros meses solo se quedan ahí, escritos en ese papel que termina extraviándose y dejándolos en el olvido, también hay quienes lo toman muy en serio y se esfuerzan para cumplirlos.

La celebración del  fin de año es parte de las tradiciones familiares importantes entre los mexicanos quienes realizan una serie de diferentes actividades con propósitos o intenciones específicas. 

Todas estas obviamente se llevan a cabo entre la algarabía familiar quienes desde temprana hora se reúnen para compartir una deliciosa cena, saludar a quienes hace tiempo no ven, platicar de manera amena y ponerse al día o incluso bailar esperando ansiosamente que el reloj marque esos últimos doce segundos del año en que la cuenta regresiva eleva el buen ánimo y propicia el inicio de los  “rituales” con diferentes intenciones. 

Son variados los rituales de fin de año pero en  México y también en Estados Unidos, de manera especial en las comunidades latinas, los más comunes son:

  • Comer 12 uvas justo a la media noche, una por cada mes del año, cada uva representa un deseo o propósito. Hay quienes las comen a toda velocidad, pues aseguran que de ser los primeros en hacerlo tendrán buena fortuna durante todo el año.
  • Barrer rápido de adentro hacia afuera para alejar las energías negativas y “sacar” la mala suerte.
  • Correr o caminar con maletas por la calle para tener un año lleno de viajes. Hay quienes también cargan las maletas entrando y saliendo por la puerta principal.
  • Usar ropa interior roja para atraer el amor o amarilla para atraer el dinero y la prosperidad.
  • Tirar un vaso de agua por la ventana para evitar las lágrimas durante el nuevo año.
  • Hacer la mayor cantidad de ruido posible para espantar las malas vibras y malos deseos, por lo que los cohetes y maracas no deben faltar.

Pero más allá  de todas estas creencias o supersticiones, lo más importante de todo es el convivir en familia y reforzar la unión entre todos los miembros de la misma. 

Así que haz tu lista de propósitos para los próximos 12 meses y elige el ritual que se acomode a tus deseos y necesidades, y como dice la letra de la canción del gran José Alfredo Jiménez, “… paz y bendiciones vienen del cielo”.

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